Una nube puede contener una gran cantidad total de agua y aun así parecer que flota. La clave está en que esa agua está dividida en cantidades diminutas.

Las gotitas de una nube suelen ser muchísimo más pequeñas que una gota de lluvia. Cada una tiene muy poca masa y encuentra mucha resistencia al moverse por el aire. Por eso su de caída es muy pequeña.

Además, el aire dentro y alrededor de las nubes está en movimiento. muy suaves pueden ser suficientes para compensar la lenta caída de esas partículas.

Ejemplo: un grano pequeño de polvo puede quedarse suspendido en una habitación durante bastante tiempo, mientras una piedra cae inmediatamente. Una gotita de nube se comporta mucho más como la ligera que como una gran gota de lluvia.

Entonces, ¿cuándo llueve? Dentro de la nube algunas gotas chocan y se unen, o los cristales de hielo crecen. Cuando alcanzan un tamaño suficiente, su velocidad de caída aumenta y las corrientes ascendentes ya no pueden mantenerlas suspendidas. Empieza la .

La palabra “flotar” puede confundir un poco. Las partículas no están inmóviles como un globo atado. Se mueven continuamente: suben, bajan, chocan, se evaporan y vuelven a formarse. Una nube es una región activa del aire.

También importa que el aire húmedo que forma una nube puede ascender por calentamiento, por montañas o por sistemas meteorológicos.

Por qué llegamos a esta respuesta: la microfísica de nubes muestra que el tamaño pequeño de las gotas, la resistencia del aire y los movimientos verticales explican por qué permanecen en el cielo. El gran peso total de una nube está repartido entre millones de millones de partículas diminutas.