Un barómetro interno mide , que en promedio disminuye con la altura. El teléfono compara la lectura con una presión de referencia y aplica un modelo de atmósfera. Como el tiempo meteorológico también cambia presión, necesita calibrarse con GPS, estaciones cercanas o datos de red. El GPS puede estimar altura por tiempos de llegada de señales satelitales, pero la componente vertical suele ser menos precisa que la horizontal y se expresa respecto de un elipsoide, no siempre del nivel medio del mar. Combinar sensores mejora estabilidad, aunque pisos, tormentas y calibración dejan incertidumbre.