En los cloroplastos, pigmentos como la absorben luz. Las reacciones luminosas usan esa energía para mover electrones, dividir agua y fabricar ATP y NADPH; se libera oxígeno como subproducto. Luego el ciclo de Calvin incorpora dióxido de carbono y construye moléculas de tres carbonos que la planta usa para formar azúcares, almidón, celulosa, grasas y muchos otros compuestos. Las raíces aportan agua y minerales, pero la mayor parte de la masa seca de una planta procede del carbono del aire. «Alimento» no significa que la planta cree materia de la nada: transforma energía y átomos que ya estaban en su ambiente.