Con dos oídos, una fuente lateral llega antes y con mayor intensidad al oído más cercano. El tronco encefálico compara diferencias de microsegundos para frecuencias bajas y de nivel para altas. La forma de la oreja modifica el según elevación y si el sonido viene delante o detrás. Mover la cabeza resuelve ambigüedades, y la visión recalibra la posición. En espacios cerrados, reflejos complican las pistas pero el cerebro intenta separar el primer frente de onda. Un solo oído conserva algunas señales del pabellón, aunque pierde comparación binaural. Para sonidos continuos, el cerebro integra estas pistas a lo largo del tiempo en lugar de calcular una coordenada perfecta en un instante. La precisión suele ser mayor para ciertas direcciones y frecuencias, y disminuye cuando las señales de ambos oídos son muy parecidas o el ambiente produce muchas reflexiones.
Respuesta corta
Compara diferencias diminutas en el tiempo y la intensidad con que el sonido llega a cada oído. También usa cómo la cabeza y las orejas modifican ciertas frecuencias. Al combinar esas pistas estima si la fuente está a la izquierda, derecha, delante, detrás, arriba o abajo.