Generadores de centrales convierten movimiento en . Transformadores elevan el voltaje para transportar la misma potencia con menos corriente y menores pérdidas; cerca de las ciudades, subestaciones lo reducen. Líneas de distribución llegan al vecindario y otro transformador entrega el voltaje de uso. En la vivienda, el medidor registra energía y el tablero reparte circuitos protegidos por disyuntores. Dos conductores proporcionan la diferencia de potencial que impulsa cargas; tierra y neutro cumplen funciones de seguridad y retorno según el sistema. La electricidad no se «gasta» como sustancia: los aparatos transforman energía mientras la corriente completa un circuito.