Al vivir una experiencia, patrones de actividad coinciden en redes que procesan imágenes, sonidos, significado y emoción. Cambios duraderos en la eficacia de algunas —plasticidad sináptica— permiten reactivar parte del patrón. El hipocampo enlaza elementos distribuidos y es crucial para consolidar muchos recuerdos declarativos nuevos; con repetición y sueño, la dependencia puede reorganizarse hacia corteza. Habilidades, hábitos y emociones usan circuitos parcialmente distintos. Recordar no reproduce una grabación intacta: reconstruye información y puede modificarla. Aún no existe una explicación completa que conecte cada cambio molecular con la riqueza de un recuerdo autobiográfico.