Una no es una cajita llena de esperando salir. Guarda química que puede transformarse en energía eléctrica.

Dentro hay dos electrodos, llamados y , y un material entre ellos llamado . Las sustancias de los electrodos tienen diferentes tendencias químicas. Cuando conectamos los dos extremos de la batería mediante un , ocurren reacciones que hacen que electrones circulen por el camino exterior.

Ese movimiento de electrones forma parte de la corriente que alimenta el aparato. Al mismo tiempo, partículas con carga llamadas se mueven dentro de la batería a través del electrolito, que es el material que permite ese movimiento interno. Así se mantiene el equilibrio necesario para que la reacción continúe.

Ejemplo: imagina dos depósitos conectados por un camino en el que una diferencia permite que algo fluya de un lado al otro y haga trabajo durante el recorrido. Una batería usa diferencias químicas, aunque el proceso real involucra electrones, iones y reacciones.

En una pila de un solo uso, las reacciones consumen poco a poco los materiales disponibles y no están diseñadas para invertirse de forma segura. En una batería recargable, una fuente externa de electricidad fuerza reacciones en la dirección contraria y vuelve a almacenar energía química.

¿Por qué las baterías se desgastan? Las reacciones no se revierten de forma absolutamente perfecta. Con muchos ciclos, los materiales pueden cambiar, perder estructura o formar productos que reducen la capacidad.

No todas las baterías usan la misma química. Hay baterías alcalinas, de plomo, de níquel y de ion de litio, entre otras.

Por qué llegamos a esta respuesta: el Departamento de Energía describe las baterías como dispositivos que convierten energía química en electricidad mediante movimiento coordinado de electrones por el circuito externo e iones dentro del electrolito.