Al bajar la palanca, un mantiene el pan cerca de resistencias eléctricas. La corriente atraviesa un material de alta resistencia, normalmente una aleación de níquel y cromo, que se calienta y emite radiación infrarroja. Esa energía seca y dora la superficie mediante reacciones de Maillard entre azúcares y aminoácidos. Un temporizador electrónico o una tira bimetálica libera el seguro; un resorte levanta el pan. El selector suele cambiar tiempo o energía, no medir exactamente el color. Migas, humedad, grosor y temperatura inicial explican por qué el mismo ajuste no siempre produce el mismo tostado.