La llave emite y recibe radio de corto alcance. Antenas del automóvil buscan una credencial cercana y realizan un intercambio criptográfico: envían un reto y verifican una respuesta calculada con una clave secreta. Solo entonces permiten abrir o arrancar. La ubicación se estima por antenas alrededor e interior para evitar que una llave fuera del auto autorice el motor. La pila alimenta funciones activas, aunque suele existir respaldo de proximidad. Ataques de retransmisión pueden extender artificialmente la comunicación, por eso diseños nuevos añaden medición de distancia y otras defensas. No basta con copiar una fija.