El tambor perforado gira alternando sentidos para levantar y dejar caer la ropa dentro de agua con detergente. Esa agitación hace circular entre las fibras y ayuda a separar grasa y partículas. La máquina desagua mediante una bomba y repite enjuagues; al final gira muy rápido para que la fuerza centrífuga empuje el agua hacia los orificios, aunque la ropa queda contra la pared y el agua sale. Sensores o temporizadores controlan nivel, temperatura, carga y desequilibrio según el modelo. El detergente realiza gran parte del trabajo químico; el movimiento y el agua permiten que alcance la suciedad y se la lleve.