Una presa o desnivel proporciona potencial al agua. Al bajar por una tubería, el flujo empuja álabes de una turbina y hace girar su eje. El generador convierte ese movimiento en electricidad por inducción electromagnética. Transformadores ajustan voltaje para la red, y compuertas regulan caudal y potencia. Centrales de pasada usan el río con poco embalse; las reversibles bombean agua hacia arriba cuando sobra electricidad y la recuperan después. Aunque la operación no quema combustible, embalses alteran hábitats, sedimentos y migración de peces, y algunas zonas inundadas emiten gases de efecto invernadero.