La aguja de una es un pequeño imán que puede girar con poca fricción. El campo magnético terrestre ejerce un torque que la orienta aproximadamente en dirección norte-sur magnética. El extremo marcado apunta hacia el norte magnético, que no coincide exactamente con el norte geográfico; la diferencia local se llama declinación magnética. Metales ferromagnéticos, imanes, cables con corriente y dispositivos electrónicos cercanos pueden desviar la aguja. La brújula tampoco apunta directamente al Polo Norte en cualquier circunstancia: responde al campo magnético local.