La corriente calienta resistencias en la parte superior, inferior o posterior. Estas transfieren por radiación infrarroja y convección; el aire y las paredes calientes rodean el alimento, mientras la bandeja aporta conducción. Un termostato compara la temperatura con el ajuste y conecta o desconecta elementos. En convección, un ventilador reduce zonas estancadas y puede cocinar más uniforme o rápido. La temperatura marcada es la del aire en una zona, no la de cada punto ni la del centro de la comida. Abrir la puerta libera aire caliente, pero paredes y resistencias conservan parte de la energía.