Un detector de metales crea un variable mediante una bobina. Cuando un objeto conductor entra en ese campo, se inducen corrientes eléctricas en el metal; esas corrientes generan a su vez un campo magnético que modifica la señal recibida por otra bobina o por el mismo circuito. La electrónica detecta ese cambio y produce un sonido o indicación. Tamaño, forma, conductividad, profundidad, orientación y tipo de suelo afectan la respuesta. Algunos equipos comparan fase y otras características para distinguir aproximadamente clases de metal, pero no identifican con certeza cualquier objeto enterrado.
Respuesta corta
Un detector de metales crea un alterno. Si cerca hay un objeto conductor o un material con ciertas propiedades magnéticas, el objeto altera ese campo mediante acoplamiento electromagnético. El detector mide ese cambio y lo convierte en una señal audible o visual.