Un es un tipo de código de barras de dos dimensiones. En vez de guardar datos solo a lo largo de una fila de barras, usa una cuadrícula de pequeños módulos claros y oscuros.

Los grandes cuadrados que suelen verse en tres esquinas ayudan al lector a localizar el código y saber cómo está girado. Otras zonas indican detalles necesarios para interpretar la cuadrícula. Los cuadritos restantes representan mediante bits: pequeñas unidades de información que una computadora puede tratar como ceros y unos.

Ejemplo: piensa en una hoja cuadriculada donde cada casilla puede estar pintada o vacía. Si ambas personas conocen la regla para leer las casillas, el dibujo puede representar letras, números o instrucciones. El QR usa una idea parecida, con reglas estándar muy precisas.

Una ventaja importante es la corrección de errores. Parte del código contiene información adicional que permite reconstruir datos aunque una pequeña sección esté dañada, sucia o tapada. No significa que pueda leerse si falta cualquier cantidad del dibujo, pero sí tolera cierto nivel de daño.

Cuando apuntas la cámara de un teléfono, el encuentra los patrones de posición, ajusta la perspectiva, separa la cuadrícula y decodifica los datos. Si el contenido es una dirección de internet, el teléfono puede ofrecer abrirla.

El QR no “sabe” si el enlace que contiene es seguro. Solo almacena datos. Por eso un código colocado por otra persona puede llevar a una página no confiable del mismo modo que un enlace escrito.

¿Qué significa QR? Viene de Quick Response, “respuesta rápida”. Fue desarrollado en Japón por Denso Wave para leer información con rapidez y hoy está estandarizado internacionalmente.

Por qué llegamos a esta respuesta: la estructura del QR, sus patrones de posición y su corrección de errores están definidos en estándares técnicos que permiten que lectores de muchas marcas interpreten el mismo símbolo.