Dos dispositivos primero descubren qué funciones ofrecen y acuerdan parámetros mediante protocolos definidos. En Bluetooth Low Energy, uno anuncia paquetes y otro inicia la conexión; después intercambian en intervalos para ahorrar batería. La banda de 2,4 GHz se divide en canales y la comunicación salta entre ellos siguiendo una secuencia conocida por ambos, evitando parte de la interferencia de Wi-Fi y otros equipos. Emparejar puede crear claves de cifrado y verificar identidad, pero la seguridad depende del método y la implementación. El alcance no es siempre «unos pocos metros»: potencia, antenas, versión, obstáculos y modo pueden ampliarlo o reducirlo.