La parte visible de una uña está hecha de células endurecidas y llenas de queratina. Nace en una zona escondida bajo la piel, cerca de la base, llamada matriz ungueal. Allí se producen células nuevas que empujan hacia delante a las anteriores; al compactarse y perder su forman la lámina dura. Por eso cortar la punta no duele, pero lesionar la matriz sí puede alterar el crecimiento. Las uñas de las manos suelen avanzar más rápido que las de los pies, y el ritmo cambia con la edad, la salud y la circulación. La media es solo una referencia: no todas las uñas de una persona crecen exactamente igual.