Cada cabello se fabrica dentro de un folículo, una pequeña cavidad de la piel. En su base, células de la matriz se dividen con rapidez alrededor de una papila que recibe sangre. Al subir, esas células se llenan de queratina, mueren y forman el tallo que vemos. El folículo alterna fases: crecimiento activo, transición, reposo y desprendimiento. En el cuero cabelludo, la fase de crecimiento puede durar años, lo que permite que el pelo alcance gran longitud. El color se incorpora mientras el tallo se forma, gracias a melanocitos del folículo. Cortarlo no cambia la ni el grosor real, porque las tijeras actúan sobre tejido ya muerto, lejos de la zona que lo produce.