El cerebro representa atributos como costo, demora, riesgo, esfuerzo y beneficio en escalas que permiten elegir, pero no en un único «precio» estable. prefrontal y orbitofrontal, estriado y otras redes integran experiencia, estado corporal y contexto. La atención cambia qué atributo pesa en cada momento; emociones y memoria aportan predicciones. Cuando los valores son cercanos, se acumula evidencia por más tiempo y la decisión se ralentiza. Las teorías de acumulación explican muchos resultados, aunque elecciones reales incluyen reglas, lenguaje y cultura. Comparar no exige calcular números conscientemente. La comparación no ocurre en una balanza cerebral única. Distintas redes representan atributos como esfuerzo, demora, riesgo y recompensa, y su peso cambia con el contexto y la meta. Por eso dos opciones idénticas pueden evaluarse de manera diferente si cambia la información disponible o el estado de la persona.