Un flotador dentro del tanque mueve un brazo conectado a una resistencia variable, o un mide nivel por otro método. La computadora convierte esa señal en una estimación y la filtra para que curvas y frenadas no hagan saltar la aguja. La forma irregular del tanque requiere una tabla de calibración: media altura no significa necesariamente medio volumen. Para calcular autonomía, combina combustible estimado con consumo reciente, que cambia con velocidad, clima y conducción. Pendientes, movimiento y desgaste del sensor introducen error; la luz de reserva marca un umbral previsto, no que quede una cantidad idéntica en cada situación.