El cerebro aprende a relacionar marcas visuales con los sonidos y significados del lenguaje hablado. Primero desarrolla conciencia de que palabras tienen fonemas; luego asocia letras y grupos con esos sonidos y practica . Con experiencia, redes visuales del hemisferio izquierdo se especializan en patrones ortográficos y se conectan con áreas de lenguaje. Vocabulario y comprensión de oraciones permiten construir el sentido del texto. No nacemos con un módulo evolucionado para leer: reutilizamos circuitos y la enseñanza explícita importa. Idiomas con escrituras distintas ajustan parcialmente las estrategias, pero combinan visión, sonido y significado.